Las lesiones de tipo adquirido son aquellas de causas predominantemente mecánicas, aunque existen otros agentes capaces de lesionar la pieza dentaria. Así tenemos: fractura dentaria, que puede variar desde una fractura menor, (que involucra la desportillada del esmalte y la dentina) hasta una fractura severa, (que involucra fracturas horizontal, vertical o diagonal de la raíz del diente). que puede ser coronaria (adamantina, amelodentinaria o amelodentinopulpar) o radicular (cemento-dentinopulpar o cementaria).