La caries dental es una enfermedad muy antigua, que no empezó a representar un problema importante hasta finales del siglo XIX, aumentando su prevalencia e incidencia a principios de nuestro siglo y convirtiéndose en un grave problema sanitario, sobre todo en los años 1950-60. Es una enfermedad trasmisible e irreversible que afecta a más del 90% de la población. En los niños de edad escolar y preescolar, al igual que en los adolescentes y adultos existen numerosos factores de riesgo que favorecen el riesgo a tener caries, como alto grado de infección por Estreptococos Mutans, es el microorganismo más relacionado con el inicio de la actividad de caries.