Hoy es obligado, diría axiomático, considerar a Grecia como faro magnífico y orientador de la antigüedad. Desde su papel innovador en ciencias, artes y filosofía, hasta su aporte como fuente cultural con respecto a Roma y al Oriente, se han repetido conceptos, tipificados en el siglo anterior por Burckhardt y en nuestros días por Jaeger, para indicar sólo síntesis y culminaciones. En los aspectos literario e historiográfico especialmente existen equivalencias en los conceptos auspiciosos, muy semejantes a los anteriores, desde Stein, Abich, Dindorf, Girard y Larcher, hasta Müller y Croiset (Alfred), llegando así a las obras más recientes y generales de Shotwell y Thompson.