En esta obra de divulgación, o de lo que fuere, he vertido toda mi sinceridad de escritor y he confesado, contritamente, todas mis dudas de materialista. Pudiérase decir que este libro es la profesión de dudas en un amante forzoso de éstas. Y digo de esta suerte para adelantarme a los calificativos de todos aquellos lectores que conozcan mi obrilla Por los senderos de la Biología. Válgome del sentimiento que me inspira aquel libro, para arrepentirme de tal engendro: sus páginas fueron escritas años atrás, cuando sorprendiera yo la sonrisa en el sol, en mi tierra jocunda, en los hombres de mi tiempo y en los biólogos más a la moda.