Reseña de José Ingenieros, Emilio Boutroux y la filosofía universitaria en Francia, un tomo de 166 páginas. Cooperativa Editorial Limitada, Buenos Aires, 1923.
¿Cuál es la condición para merecer el honor de ser considerado verdadero filósofo? Lo dice el mismo Boutroux en sus Estudios de historia de la filosofia (pág. 4): que se pueda «tomar en primer término como materia de su estudio lo que inmediatamente se le ofrece, a saber tal o cual doctrina, una en sn complejidad más o menos grande, tal conjunto de ideas presentadas por el filósofo como formando un todo. Allí donde esta condición no está llenada, podemos estar ante fino moralista, un espíritu profundo, un pensador original: no se está realmente en presencia de un filósofo». Sin embargo existe, como bien nota el doctor Ingenieros, una «burocracia docente», que orienta la enseñanza superior de la filosofía: una filosofía oficial que tiene influencias visibles del medio político en que vive y puede degenerar en una forma de dogmatismo fatal para el progreso del pensamiento científico, cuyo carácter debía ser siempre el de una objetiva universalidad.