¡Ayer ha muerto el hombre más grande de nuestra América! Quisiera conservar la debida serenidad de mi espíritu para escribir estas páginas de homenaje al que fué mi maestro y amigo, pero la congoja oprime mi corazón y me inhibe para ordenar bien mis pensamientos. La Facultad de Humanidades, uno de los centros más importantes de estudios filosóficos de nuestro país, y Humanidades, su revista oficial, se asocian al duelo público y continental causado por la pérdida del más brillante cultor de las disciplinas científicas y filosóficas de toda América.