El estadio sistemático del lenguaje, como fenómeno natural, es ciencia —vale decir, disciplina constituida como coordinación de definiciones rigurosas y principios sujetos a demostración, alrededor de una especie sola de fenómenos— al igual de la biología, la química o la física. No es, como ellas, una de las ciencias fundamentales, sino una ramificación, una ciencia de campo reducido, en relación directa con la psicología y la ciencia social, a la vez que auxiliada por la biología (especialmente la fisiología) y la física (o, más estrictamente, una de sus ramas: la acústica). Y se da el caso de que, mientras una de aquellas disciplinas centrales, la ciencia social, sólo existe en proyecto y aun no se columbra el momento en que hayan de trazarse las líneas de su construcción definitiva, la ciencia del lenguaje ha logrado establecer principios y bosquejar leyes.