En Sarmiento el hombre aparece con tan precisa y absorbente personalidad y se mueve en un medio y en un momento de tanto interés histórico, de profundas transformaciones sociales y políticas que es preciso efectuar un esfuerzo para no tomar las ideas sólo como índices reveladores de estados de espíritu. Los estudios sobre Sarmiento difícilmente separan ese aspecto de expresión individual del que pudieran tener las ideas en sí mismas. Por otra parte lo publicado por Sarmiento aun analizado objetivamente muestra una mezcla de escritos polémicos, confesiones personales, referencias a actitudes de quien el pensar era un modo de orientar la vida real o de situarse en los acontecimientos. En pocas personas como en Sarmiento la lucha estimulaba el fluir de las ideas y les daba sentido al mismo tiempo que las hacía fecundas.