La aparición en el horizonte médico de un nuevo producto -el 3- (0 - toloxy) 1,2 propanediol- y los trabajos experimentales y clínicos que hablaban de su bondad como relajante en los casos de hipertonía y atenuante de los movimientos involuntarios de origen extrapiramidal, despertaron mi curiosidad, aumentada aún, por el hecho de no existir en el país experiencia clínica al respecto.