La producción musical El mundo del querer fue creada mediante recursos compositivos, interpretativos y operaciones retóricas para lograr metaforizar un momento de enamoramiento en donde se transforma la percepción del espacio y el tiempo. Esto no es estático, (ni el amor ni el espacio-tiempo) por eso, de dar cuenta de su elasticidad, circularidad, contraste y constante movimiento trata esta experiencia artística. La creación del universo ficcional da paso a la metáfora sonora.