El problema de la divulgación y apropiación —sobre todo el de la apropiación— del conocimiento es tan interesante como difícil de abordar. Más aún si se procura atender a la acción de los agentes, las instituciones, los medios y soportes que intervienen o pueden intervenir en la divulgación, y al mismo tiempo a los efectos supuestos, posibles o efectivos que tienen o pueden tener en la apropiación. De modo que restringiré mis consideraciones a la enseñanza —y preferentemente a la enseñanza universitaria— como forma de transmisión y posible apropiación del conocimiento. Por otra parte, no soy un especialista en ninguna otra manera de divulgación, si bien me he tenido que enfrentar con el problema desde su lado más institucional, esto es, desde lo que compete a un centro de educación física o a una facultad, por ejemplo, respecto de la difusión del saber que en ellos se produce, o de aquel que quieren o les parece útil o necesario difundir.