En la siguiente tesis de doctorado se propone analizar críticamente la génesis y la paternidad intelectual de la Doctrina Monroe. El autor examina el contexto histórico de principios del siglo XIX, marcado por el avance de la Santa Alianza en Europa y su intención de intervenir en América para restaurar el absolutismo en las antiguas colonias españolas. El objetivo central de la investigación es determinar si la autoría de esta política exterior debe atribuirse exclusivamente a James Monroe, a la sagacidad diplomática de John Quincy Adams, o si fue una inspiración del canciller británico George Canning, como sostienen diversos historiadores. A través de un análisis de las comunicaciones diplomáticas y las opiniones de pensadores como Jefferson y Madison, la tesis sostiene que la doctrina no fue una inspiración aislada, sino una consecuencia natural y necesaria de los acontecimientos históricos y del choque inevitable entre la democracia americana y la autocracia europea. Irisarri concluye reafirmando la autoría formal de Monroe por haber dado voz y oportunidad a un sentimiento que ya "estaba en el ambiente", consolidando la declaración como un escudo de defensa para la soberanía de todo el continente.