La imagen presentada nos muestra a una paciente con discapacidad mental y física y a las dos personas que la atienden, luego de haber finalizado el tratamiento de ese día. Se ve a la paciente expresando una sonrisa tan poderosa, con tanto amor, con tanta sencillez y feliz de haberse atendido, demostrando que la odontología social y comunitaria va más allá de la salud bucal ya que, es un acto de empatía y solidaridad. Porque con amor, humor y sonrisas ¿qué puede ser malo?