El autor analiza los cambios y continuidades en la organización e identidad nacional-popular de tres organizaciones (Libres del Sur, Movimiento Evita y Movimiento de Unidad Popular) a partir de la relación entablada con el gobierno de Néstor Kirchner, desde su asunción en 2003.
Sostiene que este proceso de articulación política entre movimientos populares y el gobierno no ha sido analizado en profundidad, ya que generalmente se utilizan conceptos como cooptación, manipulación del discurso, construcción del relato y otras formas que implican una despolitización de los sujetos participantes y que pasan por alto procesos de disputa. A través de su investigación, el autor intenta comprender la articulación con el kirchnerismo como una decisión consciente y política por parte de las organizaciones, lo que lleva a distintos procesos de institucionalización y de organización que modifican la forma de concepción del conflicto popular y la integración política.