El caso de Le Corbusier es sumamente interesante para poder aprender el uso del pasado en la construcción de un proyecto nuevo, más allá del debate sobre el historicismo o sobre la construcción de una nueva naturaleza, temas de interés más para críticos que para hacedores y proyectistas.
Creer que Le Corbusier no opera con la historia es desconocer las condiciones específicas de la mecánica de pensamiento y desarrollo del proceso de proyecto corbusiano. La historia está presente en Le Corbusier desde el primer momento, tanto en la obra escrita como en la proyectada y construida.