A Javier Echeverría y Lola S. Almendros les preocupa, les interesa el abordaje filosófico de los grandes cambios e innovaciones que afectan nuestra vida presente. Una vida que se desarrolla en el ámbito de sociedades informatizadas e hiperconectadas. Los cambios han sido veloces, sostienen, por eso mismo impiden creer, confiar y hasta impiden configurar imágenes colectivas del mundo –aquellas que nos permiten explicarnos el presente y diseñar rutas para el futuro. Los usuarios de los innovadores recursos devenimos espectadores extrañados de un mundo en cambio. Ante este panorama, la reflexión ofrecida busca entender nuestro tiempo: la ciencia y la tecnología, pero también sus consecuencias, su impacto en el mundo vital humano. Los vínculos entre lo epistémico y lo político, lo social y el poder, están trazados, y como bien señala Vilma Cocooz en su Prólogo-Carta, esto implica abogar por una “filosofía mundana” (p. 13).