A partir de herramientas propias de los estudios de género y la teoría queer, el interés del presente trabajo se centra en esbozar algunas reflexiones en torno a cómo son pensados los cuerpos, identidades y sexualidades juveniles en el dispositivo escolar moderno, a fin de revisar los aportes de la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) en materia de cuidado.
Este último será aquí concebido, siguiendo a Laura Pautassi (2007), en términos de un derecho humano universal que involucra las esferas de cuidar, ser cuidado y de autocuidado. Desde esta línea, el enfoque de género, la perspectiva interseccional y el enfoque de Derechos Humanos constituyen ejes transversales nodales para problematizar el ejercicio del cuidado en tanto determinante de la salud en términos integrales (Colanzi, Mariescurrena y Avendaño, 2021).