La sobreabundancia de información, las dinámicas de vida cada vez más aceleradas e irrupción de la inteligencia artificial, condicionan actualmente a la sociedad, la relación entre sus individuos y organizaciones (públicas y privadas) que la conforman. Estas relaciones y dinámicas sociales se sustentan en el uso de recursos naturales. La demanda de los mismos, su posterior procesamiento y aprovechamiento generan desechos que son absorbidos por el ambiente. Uno de los principales desafíos es conocer qué aspectos del funcionamiento de las sociedades deben ser modificados para evitar un colapso y hacer frente a las consecuencias del cambio climático. Como profesionales de las ciencias agrarias y forestales, pensar en todas las dimensiones involucradas en los sistemas productivos, nos va a permitir evaluar las estrategias de manejo, para lograr agroecosistemas resilientes en lo productivo, económico, social y ambiental. El enfoque sistémico es una alternativa para analizar y comprender la realidad desde sus partes, sus interrelaciones y su entorno. La planificación de un sistema productivo se torna una herramienta pedagógica fundamental que brinda pasos ordenados para analizar la complejidad, describir la situación de partida de forma multidimensional, multiescalar y analizarla con especial énfasis en los efectos cruzados.