La frontera sur de Chiapas es un espacio geográfico donde la movilidad humana y la migración están generando contextos con dinámicas inusuales. Las caravanas de migrantes centroamericanos, la llegada de grupos de africanos extracontinentales y últimamente de haitianos y asiáticos, están creando unas nuevas realidades sociales. Desde el considerando teórico de que la frontera es en sí un territorio, estas nuevas fisonomías generan nuevas territorialidades; los flujos y movilizaciones están promoviendo un reacomodo territorial que los actores están diseñando para cohabitar. Desde el abordaje de la gobernanza, entendiéndose como la percepción de los destinatarios de las políticas públicas y su actuar cotidiano frente a ellas; existe un entrecruce metodológico entre migración y gobernanza; pero si además agregamos el estudio de territorio estamos frente a tres categorías espaciales, que invitan a la creatividad metodológica para dirimir la complejidad que estas realidades exhiben.