Este libro narra la experiencia de una joven que descubre el "altillo" de su casa, un lugar mágico y sin tiempo, lleno de ilusiones y memorias, donde las estaciones, los relojes y la tristeza parecen no tener cabida. Sin embargo, la historia también gira en torno a su excéntrica tía Tona, quien llama al altillo "bohardilla" en un intento de mostrarse culta y distinguida. La tía vive en una burbuja de fantasías, alimentada por el recuerdo de un amor perdido: un novio que desapareció sin explicación, dejándola sumida en una profunda depresión. A través de los ojos de la protagonista, vemos cómo la tía Tona, aunque motivo de risas en la familia, carga con una historia de dolor que la protagonista solo llega a comprender al alcanzar la adolescencia, llevándola a pedirle perdón repetidamente. Este relato explora la mezcla de inocencia, desilusión y compasión, mientras la protagonista va descubriendo tanto el encanto del altillo como la complejidad de las personas y sus secretos.