Esta investigación de carácter histórico-jurídico aborda de manera sistemática el origen, la evolución y la aplicación práctica de la intervención federal en las provincias argentinas, analizando sus fundamentos doctrinarios bajo los artículos 5° y 6° de la Constitución Nacional, así como sus antecedentes directos en el proyecto de Alberdi, la Constitución de 1853 y la reforma constitucional de 1860. A través de un riguroso análisis comparado con las constituciones de Suiza y de los Estados Unidos, se examina la delicada tensión institucional que existe entre la soberanía y supremacía de la Nación y las autonomías de los estados provinciales. El núcleo temático de la obra desentraña la controversia jurídica e histórica respecto a qué órgano del poder federal compete declarar la intervención —confrontando la tesis «ejecutivista» con la tesis «legislativista» que consagra dicha atribución de forma exclusiva y originaria en el Congreso de la Nación —. Asimismo, se realiza un pormenorizado estudio de la praxis intervencionista en la historia política argentina, documentando múltiples casos de intervenciones decretadas por el Poder Ejecutivo con fines netamente electoralistas y de dominación partidaria bajo diversas presidencias (detallando conflictos en Mendoza, San Luis, Corrientes, Salta, entre otras provincias). En estos casos se evidencia el avasallamiento de las autonomías locales mediante la caducidad de mandatos legislativos y la destitución o reorganización abusiva del poder judicial provincial. Por último, se examinan los diferentes proyectos históricos dirigidos a reglamentar esta facultad y el impacto crítico que tiene la carencia de partidos políticos orgánicos y basados en principios para el sostenimiento de una verdadera cultura cívica y del orden representativo republicano.
El objetivo central de la investigación consiste en contrastar la teoría constitucional con la realidad práctica argentina para demostrar cómo la intervención federal —concebida originalmente como un remedio excepcional para garantizar la forma republicana y sostener a las autoridades legítimas — fue corrompida por las pasiones partidarias en un instrumento ordinario de combate y propaganda política. A partir de este diagnóstico, el estudio se propone fundamentar y defender la imperiosa necesidad de sancionar una ley orgánica y reglamentaria de las intervenciones provinciales. Con ello, se busca limitar la discrecionalidad del Poder Ejecutivo, restablecer la iniciativa exclusiva del Congreso para conocer en intervenciones reconstructivas y fijar reglas de procedimiento precisas, plazos máximos de duración (proponiendo un límite de seis meses) y restricciones estrictas que impidan a los interventores federales sustituir las legislaturas locales o intervenir el poder judicial de las provincias. Finalmente, la investigación tiene como propósito complementario concientizar sobre el deber de educar al soberano y promover la estructuración de partidos políticos de ideas y programas concretos, considerados indispensables para desterrar los vicios políticos del país y asegurar la coexistencia orgánica y armónica de los poderes de la República.