El presente capítulo es un trabajo de reflexión, que emerge desde la experiencia propia como musicoterapeuta, por tanto subjetiva y limitada, y no pretende acercarse siquiera a la instauración de una realidad única u objetiva. La intención es simplemente ejercitar los espacios epistémicos y colaborar con una provocación reflexiva, que nos permita convivir en un espacio de entendimiento fraterno (Maturana y Dávila, 2021).