En las últimas décadas, China se ha consolidado como un actor clave en la economía global, impulsando iniciativas estratégicas como, por ejemplo, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) para fortalecer lazos comerciales y diplomáticos en regiones estratégicas como América Latina. En este contexto, las políticas exteriores y económicas de Chile, Perú y Argentina han experimentado cambios significativos, en gran medida influenciados por las relaciones bilaterales con China y la creciente relevancia de la cooperación Sur-Sur. Este artículo examina cómo las estrategias geopolíticas de China han moldeado los vínculos de estos países con Asia-Pacífico, evaluando los factores que han facilitado y los desafíos que han limitado el desarrollo de estas relaciones. A través de un enfoque comparativo basado en análisis de políticas, estudios de caso y datos económicos, este trabajo explora la evolución y el impacto de estas relaciones bilaterales en Chile, Perú y Argentina. Además, se destacan estrategias efectivas y lecciones aprendidas en la gestión de relaciones con China, subrayando cómo la adaptación de políticas nacionales y la colaboración Sur-Sur pueden maximizar beneficios económicos y diplomáticos en un entorno global dinámico.