La investigación llevada a cabo para la tesis se inscribe en el ámbito de los estudios sobre el libro y la edición y procuró reconstruir una panorámica de las colecciones literarias para la infancia en la “época de oro” de la industria editorial argentina (1938 -1955). Mediante el relevamiento de diversas fuentes primarias, como ejemplares impresos, paratextos editoriales, anuncios publicitarios, artículos periodísticos, reseñas o comentarios bibliográficos se identificaron y caracterizaron las principales propuestas editoriales destinadas a captar a un público lector infantil en constante crecimiento en aquel período, a la vez que se indagó en el modo en qué dichas propuestas segmentaron y fidelizaron su público destinatario, diferenciando corpus según cuestiones de género y grupos etarios.
Más allá de la diversidad de colecciones y/o bibliotecas, se consideran especialmente, las de Abril, Codex y Sigmar por ser estos los sellos que renovaron el mercado de los libros para niños con series como Bolsillitos, Cuentos de Abril, Diverlandia, Fantasía, Escenarios, Figuritas, Mosaico infantil, entre otras. Se exploraron, además, las colecciones de sellos tales como Atlántida, Ballesta, Peuser, Tor, Sopena Argentina, Bell, Molino, Tito, Hachette, entre otros, que contribuyen a delinear la mencionada panorámica. Asimismo, se analizaron las representaciones de infancia subyacentes en los discursos contemporáneos, provenientes de distintos ámbitos.
Por último, la indagación buscó reponer la complejidad y heterogeneidad que caracterizó a la literatura infantil de la época, al tiempo que puso en valor la riqueza de un período poco abordado por las investigaciones vigentes.