En la invitación a ser parte de este panel me requerían dar cuenta del Programa Jóvenes y memoria que lleva adelante la Comisión por la Memoria de la provincia de Buenos Aires. Un programa educativo que el organismo puso en marcha en el año 2002, como parte de sus iniciativas para promover el abordaje del pasado reciente con las nuevas generaciones. La propuesta consiste en invitar a la formación de equipos de investigación compuestos por jóvenes, quienes, coordinados por docentes o miembros de organizaciones sociales, indaguen sobre la historia y las problemáticas de derechos humanos de sus comunidades.
El proceso dura todo un ciclo lectivo y como cierre participan del Encuentro de Jóvenes y memoria, en el complejo turístico de Chapadmalal del Ministerio de Turismo de la Nación, donde comparten los resultados de sus investigaciones, en los formatos y lenguajes que elijan: una obra de teatro, un corto documental o de ficción, un impreso, un mural, una muestra fotográfica, entre otros.
El Programa Jóvenes y memoria no es un programa de “extensión universitaria”, sin embargo, algunas de dimensiones conceptuales y políticas que lo definen bien pueden servir para la pensar la noción de extensión, que en su definición tradicional remite a la vocación de la universidad por poner al servicio de la comunidad lo que enseña y lo que investiga.