El presente trabajo tiene como propósito situar algunas referencias sobre lo que Freud denomina, en su texto de 1900, “la perturbación” en los sueños. Intentaremos señalar algunas consideraciones respecto de los sueños de angustia, como principal antecedente del fracaso de la función del sueño, y del principio del placer, como principio rector del aparato anímico.
Tomaremos como punto de partida, decíamos, lo que Freud refiere respecto de los sueños de angustia, en tanto estos ponen en jaque -en aquel momento de su obra- la tesis principal del autor, según la cual los sueños son un cumplimiento de deseo.