Este escrito es un intento, una búsqueda por destripar parte de mi proceso: la poesía convertida en palabra, luego en imagen, luego en instalación. Observo en este accionar un sistema preciso, un artefacto de traslado que posiciona al cuerpo en dos estados posibles: el primero, como lugar de guardado; y el siguiente, como lugar de expulsión. Este sistema me habilita más preguntas que respuestas, me lleva a una indagación sobre la materia y las herramientas en torno a las que orbito, me ofrece un acercamiento para reconocer las cosas de otra manera. Intentaré, entonces, al detenerme sobre mi propia obra, una instalación nombrada TE QUIERO, desplegar algunas de estas preguntas que se me aparecen una y otra vez en vínculo con el acto de crear.