La obra de Marguerite Yourcenar constituye sin duda un lugar de privilegio en donde se puede reconocer variadas gradaciones de lo universal y lo relativo en correspondencia con la literatura, las religiones y la sociedad; lugar donde se tensionan afirmándose, dos sólidos pilares sobre los que construye su obra: la pertenencia a una cultura hegemónica y un marcado interés universalista.
Abordaremos aquí tres obras de Marguerite Yourcenar donde se conjugan los valores de la propia cultura, sus mitos, sus tradiciones, todo el bagaje “occidental” de la escritora, con el mundo diverso del Oriente. Se trata, como veremos, de obras muy diferentes: una colección de nouvelles, un estudio sobre la vida y la obra del escritor japonés Yukio Mishima y un libro sobre viajes, en el que el tema principal es el Japón. La apertura hacia los otros es el impulso que permite a la escritora el sutil análisis de las diferencias, traducido en el respeto por lo diverso y el reconocimiento de sus valores.