El tango hoy en día se respira todos los días de la semana en la gran mayoría de los barrios porteños y del gran Buenos Aires: clases, milongas, ensayos; más de veinte milongas por día en promedio ¿Será parte de una moda, hábito, tradición o algo revolucionario? Este trabajo indaga en las nuevas corporalidades dentro de los roles de género establecidos por estereotipos en el baile quien guía, el hombre y quien se deja guiar, la mujer, para ver si hay espacio para generar nuevos códigos tangueros para observar si repercute en la sociedad y desestructura a los códigos antiguos en el mundo del tango. La perspectiva teórica está basada en los mecanismos de soportabilidad social de Adrián Scribano y la configuración de los géneros como actos performativos de Judit Butler. La metodología cualitativa utilizada es la autoetnografía consistente en participar de milongas tradicionales y modernas, con el fin de entrevistar a personas de diversos géneros entre 20 a 60 años.