El conflicto de las Malvinas ha sido exhaustivamente explicado a partir de enfoques históricos, geográficos, diplomáticos, de las relaciones internacionales y de sus posibilidades económicas, pero considero que no ha sido convenientemente tratado desde el punto de vista de las motivaciones geopolíticas que contribuyeron al desenlace conocido y sus repercusiones futuras. El significado geopolítico de este conflicto debe ser encuadrado en el contexto de la competencia por la supremacía del espacio y del poder mundial, de sus repercusiones en Latinoamérica y de lo que representa la ocupación de las islas para cada uno de los protagonistas estratégicos: la República Argentina y el Reino Unido.