La batalla de Pavón produjo la disolución del Gobierno Federal que residía en Paraná y señaló el comienzo de un período de hegemonía porteña. Por lo pronto planteó el problema relativo a la sede de las nuevas autoridades federales. Siendo aún gobernador, Mitre pidió que por cinco años, o sea por el lapso casi total de su presidencia próxima a inaugurarse, la ciudad de Buenos Aires fuese Capital de la República, quedando federalizada en el ínterin toda la Provincia.