En un puesto de diarios de 1937 cualquier porteño podría haber visto una tapa atractiva con la estampa de una Venus blanca y un temario prometedor:
“La crisis del matrimonio”, “¿Se puede vivir cien años?”, “Medicina sexual”, “El llamado del sexo y la belleza”. Era el primer número de Cultura Sexual y Física, el “Magazine de divulgación científica de todos los estudios que interesan al hombre y a la mujer para conseguir y conservar la salud y la belleza del cuerpo y del espíritu”. Podría afirmar que, hasta donde llega mi exploración, CSyF tuvo la misma suerte que otras revistas; es decir, hoy es posible encontrarla como fuente de información y de citas en algunos pocos trabajos (Miranda, 2012; Roldán, 2011), pero no ha sido objeto de una aproximación de conjunto que, como se propone este artículo, combine el objetivo de describir extensamente una publicación muy poco explorada y, además, intente vincularla a un conjunto de publicaciones que le dan marco y a una serie de discursos que la preceden.