El presente trabajo se realiza en el contexto del Proyecto de Investigación “Exploraciones sobre la producción de subjetividad en niños, niñas y adolescentes en tiempos de pandemia. Efectos de desubjetivación ante una catástrofe natural-social.” (I+D S073 - UNLP), el cual se extiende desde el año 2022 hasta 2025 y es dirigido por la Prof. Esp. Roxana Gaudio.
La pandemia COVID-19 ha enfrentado a toda la población a desafíos antes impensados. Los lazos sociales se complejizaron a partir de las medidas de cuidado y la peligrosidad que significó el contacto con otros. Medidas de aislamiento y distanciamiento que obligaron a crear nuevos modos y dispositivos. En este contexto es que la virtualización cobró un papel preponderante en un intento de disminuir el aislamiento. Acercamiento virtual, pero por ello ¿menos real? La pandemia impulsó a reversionar las formas del encuentro. Por supuesto, los adolescentes no escaparon a este proceso. Si bien pertenecen a una generación nacida durante la era digital, muchos aspectos de su cotidianeidad fueron modificados. Ya no existía el encuentro cómplice con compañeros en el colegio, con amigos, o con quienes les generaban intereses sexoafectivos. La configuración de los espacios se vio alterada. La preservación de la intimidad se dificultó; siendo que, sin aviso previo, los convivientes tuvieron que compartir ámbitos y dispositivos electrónicos.