En la ciudad de La Plata, Buenos Aires, lo que comenzó en el año 2014 como un pequeño emprendimiento gastronómico de pizzas y empanadas, fue creciendo a lo largo de los años hasta convertirse en lo que hoy conocemos como “Casa Otilia”. El primer localcito, situado en calle 50 entre 4 y 5, montado por dos hermanos junto a un amigo, fue el inicio de la exitosa trayectoria de la hamburguesería. Más allá de su destacada gastronomía, fueron sus dueños, su estilo, su historia y, sobre todo, el apoyo de la gente lo que lo transformó en un espacio de gran importancia sociocultural dentro de dicha ciudad universitaria.
Hoy en día la hamburguesería se encuentra ubicada en Avenida 53 entre calle 3 y 4. Ya no es un pequeño local, sino un gran establecimiento gastronómico situado en una casa antigua en una de las zonas más distinguidas de la ciudad. Allí, estudiantes, jóvenes e incluso familias encontraron un lugar para estudiar, “ranchar” con amigos, comer, socializar y pasar un buen rato.
Creemos que este lugar, que se presenta como relajado y “siempre piola”, se compone de diversos espacios que contribuyen a generar un sentido de pertenencia para la gente que lo visita. Para los fines de esta investigación, nos propusimos explorar la historia y la cultura de Otilia en La Plata y, a su vez, cómo esta pequeña iniciativa gastronómica se ha convertido en un punto de encuentro entre la comunidad y la pasión por la comida. De esta manera, buscamos comprender lo que ellos llaman la “esencia” de Otilia y su capacidad de crear un espacio propicio para un tipo de sociabilidad, donde lo principal no resultó ser la comida, sino el encuentro en sí.