Este trabajo fue realizado a partir de la iniciativa de la materia “Sociología del Arte y los Estudios Visuales” en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP.
La localidad de Junín de los Andes -Neuquén, Argentina- cuenta con dos puntos esenciales que la convierten en un destino para el turismo religioso: la Parroquia Nuestra Señora de las Nieves y Beata Laura Vicuña; y el Parque escultórico Via Christi (variación del Vía Crucis). Ambos espacios de ritual religioso del catolicismo contienen integrada una variedad de simbología perteneciente a la cultura mapuche.
Esta conjunción simbólica entre lo católico y lo mapuche forma parte de una narrativa compleja que en su recorrido relata diversos temas entre los que es posible destacar el genocidio y la lucha mapuche, el despojo de sus tierras y los crimienes de lesa humanidad efectuados durante la ultima dictadura cívico-militar en Argentina. Esta inscripción de lo político en el arte nos permite intentar pensar como un parque escultórico que evidencia lo que Silvia Rivera Cusicanqui denomina como ch´ixi. Como primer acercamiento a este concepto, es posible decir que remite a una epistemología “capaz de nutrirse de las aporías de la historia en lugar de fagocitarlas o negarlas, haciendo eco de la política del olvido” (Rivera Cusicanqui 2021). Es decir que -entre lo indigena y lo europeo- presenta las diversidades en medio de las relaciones de poder pero sin llegar a ser un proceso homogeneizador.
En este sentido, esta reflexión propone una mirada y un análisis del Via Christi desde la contravisualidad, la descolonialidad y lo ch´ixi. Dado esto, el foco estará puesto en la convergencia de tres líneas narrativas presentes en el recorrido del parque: la narrativa de la tradición católica y como espacio de ritual; una narrativa de denuncia al llamado Proceso de Reorganización Nacional; y una narrativa de representación, reivindicación y memoria del pueblo mapuche. Para ello se retoman una variedad de conceptos claves para a posterior analizar cuatro obras (esculturas o relieves) presentes en distintas estaciones del parque, con el fin de dar cuenta algunas características de esta convergencia simbólica y subjetiva.