En el año 2002 se conmemoró el cincuentenario de la enseñanza de la arquitectura como carrera de grado en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). En consecuencia, este escrito es parte de la producción de un proyecto autónomo –beca de Investigación UNLP–, que aporta y se entrelaza con un proyecto colectivo mayor (código U077, UNLP), consistente en reparar la memoria colectiva de una historia que no ha sido escrita todavía.
El objetivo de este artículo es contribuir a la reconstrucción de la misma, transfiriendo al ámbito académico parte de los resultados alcanzados en la investigación en curso, en el intento por erigir un breve capítulo de ese relato ausente.
En esta oportunidad, el recorte de nuestra observación indaga, en principio, las contradicciones que se detectan en el ámbito nacional acerca de la modernización de los modelos, técnicas y metodologías en la enseñanza disciplinar de la arquitectura, revisando su escasa historiografía.
Para luego abrirnos a un período clave de la universidad argentina (1955-1966), no sólo por los ribetes de la coyuntura política de nuestro país y el mundo, sino porque enmarca el primer ciclo de una “innovadora” modalidad en la enseñanza-aprendizaje de la arquitectura: los talleres verticales.