Hace diez años atrás no discutíamos sobre la Televisión, sobre el modelo de la Televisión en Argentina, allí la TV simplemente era, existía, cumplía 51 años de existencia en nuestro país, pero no integraba los temas de agenda, menos de la agenda política. El sector privado hacía y deshacía casi a su antojo, en la lógica del neoliberalismo, donde el Estado «molesta » al Mercado y debe mantenerse casi al margen.
Hace diez años atrás discutíamos como salir del infierno, de veinte por ciento de desocupación, de cuarenta por ciento de pobreza, de un endeudamiento externo asfixiante; desocupación, pobreza y dependencia eran tres temas recurrentes, presentes en la agenda.
Hace diez años atrás el Estado estaba ausente de casi todo, y estaba ausente de la Televisión. Conocíamos al COMFER cada vez que alguien se desnudaba en la tele fuera del horario permitido y luego se hablaba de una multa, o cuando clausuraba la radio de algunos compañeros y Canal 7 no era motivo de orgullo para casi nadie.