Una televisión con miradas regionales, con historias locales y un abanico de personajes que posibilitan la apertura de flamantes ventanas para la construcción de nuevos relatos donde los protagonistas son seres y espacios valorados por las comunidades de una riqueza y tradición inabarcable. Historias cercanas, desconocidas u olvidadas, donde lo primordial empezó: la cámara encendida y la lente como puente entre la obra y los ciudadanos para forjar una nueva televisión.
El sinuoso camino que transformó la utopía de una televisión más democrática, libre y con nuevas voces tardo años en gestarse y hacerse realidad. El panorama audiovisual argentino se ha modificado en los últimos años a través de las distintas políticas públicas desarrolladas por la gestión del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner que ha posibilitado que cientos de productoras independientes, realizadores con varios trabajos en sus espaldas como jóvenes dando sus primeros pasos en el ámbito laboral y estudiantes de carreras audiovisuales tengan las posibilidades de trabajar en los medios televisivos, plasmando sus proyectos y obras a través de los diversos concursos federales para luego disfrutar de ellos en los distintos canales públicos y privados del país.