Luego de la localización de datos en material bibliográfico, en archivos y bibliotecas; tradición oral; encuestas, etc se puede afirmar que con anterioridad a la industria saladeril , existieron en la zona de Ajó algunas graserías, ya desde 1858; por ejemplo, la de Don Carlos Villar, quien montó una Fábrica de Jabón y luego el Saladero San Carlos, que será transferido a Don Pedro Luro, aproximadamente en 1878.