Fernanda Mariana crece en el exilio, en tierra mexicana. El deseo de compartir lo que descubre, lo que sabe, lo que aprende, se convierte en cintas de cassettes que viajarán aprovechando la visita de algún conocido que las llevará a Argentina, posiblemente escondidas. Esta obra, conformada por cuatro audios, nos invita a recuperar la experiencia de ese modo de comunicación. Este tercer audio es una grabación hogareña en casstette, en la que participan una niña de 5 años y su mamá, durante su exilio en México. En el mensaje comentan de una publicidad del chocolate Carlos V, que viene en dos presentaciones: cajetoso y cacahuetoso. La ternura y el humor viajan en forma de cintas.