Un nuevo virus golpea una economía mundial que ya venía en retroceso. Para evitar su proliferación los Estados tomaron la medida de confinamiento, dejando las calles completamente vacías. Las actividades escolares, académicas y de trabajo diarias se frenaron y las maquinas en las industrias “descansaron”. Únicamente se dio permiso a ciertas actividades consideradas prioritarias. Recién fines de abril, por fuerza mayor, se dio la apertura a otras actividades comerciales e industriales.
La reciente aparición de un nuevo tipo de coronavirus ha puesto al descubierto algunas debilidades y falencias de ciertos países hegemónicos considerados como modelos a seguir. También ha demostrado el peso del ciclo económico sobre cada Estado y la importancia de tener una buena gestión responsable en salud y al margen de las novedades en ciencia y tecnología
El descontento general que se vivía y la demanda de ciertos grupos de interés abriría un nuevo paradigma hacia el camino sustentable.