Desde la materia Orientación Escolar nos proponemos en las primeras clases preguntarnos por la escuela, ya que nuestra herramienta pedagógica es la problematización, que permite arribar tanto a ideas comunes como a distintos puntos de vista.
Así partimos de preguntas como: ¿Qué significa estar en la escuela?, ¿qué continuidades y rupturas reconocen con su trayectoria previa? ¿Qué hay de nuevo ahora?, ¿es totalmente nuevo?, ¿cómo podemos definir la escuela?. A su vez damos lugar a que le formulen preguntas a la escuela para rastrear sus inquietudes, ideas, sentimientos y qué problemas las/os interpelan. La idea es establecer lo común, tanto en las ideas que van surgiendo como en las emociones y preocupaciones. En esa misma experiencia compartida, pueden incluso conocer e identificarse con la/el otra/o, a partir de encontrar lo común. Así, empezamos a pensarnos como una comunidad, dando lugar a la construcción colectiva del pensamiento. Donde cada quien pueda expresar sus ideas libremente sin temor a la crítica, donde el respeto funcione como el requisito de que cada una/uno sea escuchada/o. Donde cada estudiante encuentre su lugar, sea recibida/o en un espacio que aloje su pensamiento.
Este modo de pensar el trabajo en el aula lo entendemos como inherente a la construcción de ciudadanía. En una palabra, la educación para la ciudadanía implica una educación reflexiva.