La población mundial mantiene su ritmo de crecimiento lo cual se traduce en un aumento de la demanda de la cantidad de alimentos. En este sentido, el sector agrícola a nivel mundial debe afrontar el reto de incrementar la producción de alimentos para abastecer esa creciente demanda. Frente a este panorama los países miembros de la ONU en el año 2015 se comprometieron a cumplir hacia el año 2030 una serie de objetivos destinados a lograr la seguridad alimentaria, mejorar la calidad nutricional y garantizar una producción sostenible. Así, el aumento de la producción, en el marco de una agricultura sostenible, surge como una de las metas del agro. Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura) la demanda mundial de productos agrícolas crecerá un 15 % en la próxima década y se espera que el crecimiento de la productividad agrícola se incremente gracias a la mejora en los rendimientos impulsada por innovaciones tecnológicas, entre otras (FAO, 2019).
Sin embargo, debe considerarse que la producción agrícola sufre importantes pérdidas como resultado del impacto de las adversidades que afectan a los cultivos, como las enfermedades, plagas y malezas. Entre estas, las enfermedades son las que ocasionan las pérdidas más significativas de producción, así como también afectan la calidad de los productos obtenidos, por lo que el aumento de su valor se puede lograr reduciendo el impacto de los patógenos en los cultivos. De esta manera, el conocimiento de las enfermedades de los cultivos, los síntomas que ocasionan en las plantas, sus agentes causales y los estudios epidemiológicos constituyen la base fundamental para su manejo.
La fitopatología es la disciplina que estudia las causas y el desarrollo de enfermedades de las plantas. Comprende el estudio de agentes patógenos tales como hongos, pseudohongos, virus, bacterias, micoplasmas, protozoarios, plantas parásitas, nemátodos y condiciones ambientales adversas tales como temperatura, luz, agua y exceso o deficiencia de nutrientes que ocasionan enfermedades (Agrios, 2005).