Esta tesis analiza las desigualdades en la preparación académica de los estudiantes rurales de Ecuador para acceder a la educación superior, enfocándose en la evaluación crítica de las políticas de inclusión educativa implementadas en la última década. A pesar de los avances normativos en materia de equidad e inclusión, persisten brechas significativas que limitan el acceso de los estudiantes rurales a oportunidades educativas equitativas.
La investigación, de enfoque cualitativo y basada en análisis documental, examina factores Estructurales como el acceso desigual a recursos tecnológicos, la deficiente infraestructura escolar, la formación docente insuficiente y la falta de programas de nivelación, los cuales inciden negativamente en la preparación académica de los estudiantes rurales.
Además, se evidencia que la pandemia de COVID-19 exacerbó las desigualdades preexistentes, afectando gravemente la continuidad del aprendizaje en zonas rurales.
Se analizaron normativas clave como la Ley Orgánica de Educación Superior, el Plan Nacional por la Educación 2025-2040 y los reglamentos de la SENESCYT, así como informes de organismos internacionales como UNESCO, Banco Mundial y UNICEF. Si bien estas políticas han establecido principios de equidad, su implementación efectiva en contextos rurales presenta serias limitaciones.
La tesis concluye que, para lograr una inclusión real, es necesario fortalecer la infraestructura educativa, ampliar el acceso a tecnologías, mejorar la formación docente y diseñar programas de nivelación adaptados a las necesidades de los estudiantes rurales. Se proponen estrategias de política pública que promuevan la equidad educativa, con el objetivo de garantizar un acceso más justo y sostenido a la educación superior para todos los jóvenes ecuatorianos, independientemente de su contexto geográfico o socioeconómico.