El lugar de la gramática en la enseñanza y aprendizaje escolar de la lengua siempre ha generado debates sobre su necesidad y sobre la forma en que debe abordarse en los diferentes niveles educativos. En este sentido, es posible discriminar tres tendencias centrales en la didáctica de la lengua: la normativa, la descriptiva y la funcional (Bronckart, 1990 y 2007; López Valero, 1997 y 1998; Pascual, 2018). Actualmente, los Diseños Curriculares vigentes se fundamentan en una concepción funcional del objeto de estudio basada en el interaccionismo socio-discursivo, aunque, en los hechos, el trabajo gramatical en el aula ha sido relegado a un lugar periférico o ha estado completamente ausente. Esto produjo importantes consecuencias en el desempeño lingüístico de los estudiantes y en la formación de docentes. En relación con estos problemas, esbozaré una propuesta para el nivel de estudios superiores que intenta responder a interrogantes como ¿hay que enseñar gramática?, ¿qué implica la noción de “enseñar gramática” ?, ¿sobre la base de qué modelo teórico?, ¿qué objetivos y qué contenidos? Para esto, y dado que la concepción del objeto de estudio específico es esencial a la hora de tomar decisiones sobre la práctica educativa, los fundamentos teóricos se encuadran principalmente en ciertos supuestos del Modelo Generativo referidos a la adquisición y al aprendizaje de la lengua (Chomsky, 1988, 1995a, 1995b, 1997, 2006). La propuesta didáctica que desarrollaré está basada centralmente en un procedimiento metodológico que permite acceder a la interpretación del funcionamiento gramatical de la lengua, en este caso el español, mediante la reflexión crítica, la formulación de hipótesis y la búsqueda de corroboraciones posteriores en el análisis fenomenológico, a fin de poder describir y explicar los datos en el marco de un modelo teórico determinado.