En este trabajo reflexionamos sobre la integración de perspectivas decoloniales, de género y de derechos humanos en la enseñanza de inglés, proponiendo una transformación del aula en un espacio crítico y liberador. A través del análisis de estas tres dimensiones, argumentamos que la enseñanza puede y debe trascender la mera transmisión de conocimientos lingüísticos para cuestionar narrativas hegemónicas, visibilizar voces históricamente marginadas y promover la equidad social. Se destacan metodologías pedagógicas que fomentan la reflexión crítica, el diálogo intercultural y la participación activa de los estudiantes, adaptadas a contextos diversos. Asimismo, se aborda la importancia de superar resistencias socioculturales e institucionales mediante el diseño de prácticas inclusivas y éticas. En última instancia, el texto plantea que estas perspectivas, al ser incorporadas en la enseñanza de inglés, no solo enriquecen el aprendizaje, sino que también fortalecen el compromiso con la justicia social y los derechos humanos.