La investigación presentada en esta tesis se centra en el análisis de las tensiones entre la dimensión socioemocional y las masculinidades hegemónicas en adolescentes varones de secundaria en contextos rurales. Este estudio se justifica en el marco del proyecto "Inserción curricular del ámbito de Educación Socioemocional" del Ministerio de Educación del Ecuador, que busca integrar dimensiones cognitivas, intrapersonales e interpersonales en la formación de los estudiantes. El objetivo principal de la investigación es comprender cómo las construcciones de género, específicamente las masculinidades hegemónicas, afectan el desarrollo emocional, social y académico de los adolescentes varones. Para ello, se identifican seis tensiones clave que enfrentan estos jóvenes en su entorno escolar y comunitario: 1. Expresión emocional frente a represión emocional; 2. Colaboración y empatía frente a competencia y dominancia; 3. Cuestionamiento de roles tradicionales frente al mantenimiento del statu quo; 4. Aceptación de vulnerabilidad frente a la presión de mostrar fortaleza; 5. Desarrollo de una identidad autónoma frente a la influencia de la masculinidad heredada; 6. Independencia emocional frente a la interdependencia familiar y comunitaria. La metodología empleada en la investigación incluye un enfoque cualitativo, utilizando técnicas como encuestas y grupos focales para recopilar datos sobre las percepciones y experiencias de los adolescentes. El análisis de los datos se realiza a través de un marco teórico que permite categorizar y comprender las tensiones identificadas, así como los patrones y dinámicas subcategorías que emergen de las interacciones de los estudiantes. Los hallazgos revelan que, a pesar de la predominancia de actitudes competitivas y la presión de las normas de masculinidad hegemónica, muchos adolescentes valoran la colaboración y la empatía en sus relaciones. Sin embargo, también se observa una lucha interna, donde la necesidad de cumplir con las expectativas sociales de masculinidad genera conflictos en la expresión de emociones y en la aceptación de vulnerabilidad. La investigación concluye que la dimensión socioemocional tiene un potencial transformador al desafiar las normas tradicionales de dominancia y competencia, promoviendo un ambiente más igualitario y facilitando el desarrollo de competencias socioemocionales en los adolescentes varones. Se sugiere que la implementación de programas de educación sobre las dimensiones socioemocionales puede ser clave para abordar las tensiones identificadas y fomentar un cambio positivo en las actitudes hacia la masculinidad en contextos rurales.