El cáncer bucal representa entre el 2% al 5% de todos los cánceres. Es una enfermedad multifactorial, generada por factores predisponentes y causales exógenos como tabaco, alcohol, lesiones precursoras y factores endógenos como la herencia, malnutrición, hormonales, radiaciones actínicas, virus oncogénicos, entre otros. La combinación de dos o más factores aumenta la probabilidad de padecerlo. Puede ser detectado en sus estadios iniciales, si la población se educa para identificar algunos signos y síntomas tempranos de la enfermedad. Ya que algunos de ellos son asintomáticos y pasan inadvertidos. Por ser una enfermedad con gran riesgo de producir incapacidad, y eventualmente la muerte, su diagnóstico y tratamiento precoz constituyen la clave para reducir su morbilidad. Es importante apreciar que tipo de información posee la población sobre el cáncer bucal y sus factores de riesgo, para establecer estrategias de trabajo que nos permitan aumentar sus conocimientos y por consiguiente su profilaxis y detección temprana. El objetivo es evaluar el nivel de conocimientos sobre cáncer bucal y sus factores de riesgo en los pacientes que acuden a la consulta odontológica. La etiología del cáncer de la boca es multifactorial y una de sus particularidades es que se aumentan las probabilidades de padecerlo con la edad, y más en varones. Otros factores etiológicos que aumentan el riesgo son el tabaco, el alcohol, lesiones premalignas o virus, entre otros. El único método eficaz contra el cáncer oral es la profilaxis, por parte del paciente, evitando los factores de riesgo pertinentes o incluso identificar cualquier lesión sospechosa que le pueda aparecer en la mucosa de la boca o labio y un diagnóstico precoz de la enfermedad. Se recomienda a los odontólogos, así como a los médicos de Atención Primaria, que realicen una minuciosa observación de la mucosa oral y también la enseñanza del procedimiento de autoexamen bucal. La experiencia indica que la población desconoce en general el cáncer bucal.