El conocimiento de la intensidad de la gravedad ha llegado a ser un problema indispensable para la Geodesia y la Geofísica. Como elemento geodésico g, suministra en forma geométrica la superficie única y verdadera del geoide, mientras que la geofísica tiene necesidad de la intensidad de la gravedad para la identificación en magnitud y posición de las riquezas minerales ocultas en el interior dé la tierra. Desde el punto de vista científico, teórico y técnico, la intensidad de la gravedad, debido a la dificultad que ofrece su cálculo o medición, constituye un capítulo particularmente apasionante al que los geodestas han dedicado gran parte de sus esfuerzos.
Nosotros también nos hemos ocupado de este problema y los resultados obtenidos en algunas de nuestras investigaciones constituyen el objeto de este trabajo.
Como es sabido, la determinación de la gravedad se realiza según dos métodos, uno dinámico con el péndulo gravimétrico y el otro estático, empleando el gravímetro. Aunque el método dinámico es general, permitiendo la medición de g a distancias muy grandes del punto de origen, la construcción de péndulos suficientemente precisos y la dificultad práctica de ejecutar las mediciones han impedido que este método pueda afirmar su superioridad. Por otra parte, gracias a los últimos gravímetros de diferentes modelos muy especializados y sencillos, el método estático amplía actualmente su campo de aplicación.
Con el fin de dar un nuevo impulso al método dinámico, único método capaz de conducir a la construcción de un instrumento gravimétrico universal, nos complacemos en exponer el análisis matemático y técnico de una nueva oscilación que presenta cualidades ventajosas para la determinación rápida y precisa de la intensidad de la gravedad en la superficie de la tierra.