El texto indaga acerca de la forma en que “Pequeño Pie de Piedra” y La locura de Onelli de Leopoldo Brizuela denuncian el genocidio indígena de la “conquista del desierto”. Al recuperar la historia de los aborígenes que vivieron como piezas de inventario en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, el autor intenta revertir lo que, dentro de la terminología de Derrida, implica el acto de violencia arcóntica del diseño museístico. El escritor así desarma el discurso oficial civilizatorio que representó la institución para escribir lo que Benjamin llamaba una historia a contrapelo.